Los 9 tipos de hombres
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Mar Letarotiste
7/18/20264 min leer


Le hacés de psicóloga gratis.
Lo escuchás quejarse de su ex, de su trabajo, de su vida.
Lo cogés increíble para que no se aburra y se vaya.
Y encima, le pagás el 50/50 en las citas.
No sos su compañera de vida.
Sos la ONG más rentable de su vida.
Estás tolerando lo mínimo porque tu sistema nervioso cree que si dejás de darle todo y serle útil, él se va a dar cuenta de que no te necesita y te va a abandonar.
Le subsidiás la mediocridad a un tipo para que te haga el inmenso favor de no dejarte sola.
Te venden guías baratas en internet para que aprendas a seducir al "Macho Alfa", al "Proveedor", al "Chico Malo".
Fantasías para nenas.
La realidad es que no estás seduciendo a un líder; le estás pagando la mitad de la cena a un parásito.
Acá tenés la autopsia de los 9 tipos a los que les estás pagando con tu autoestima. Fijate a cuál le estás transfiriendo tu energía hoy:
1. El Peter Pan Deprimido:
Este me encanta. Un poco te da pena.
Las guías te dicen que es un hombre "sensible" en contacto con sus emociones.
Mentira. Es el que siempre está "pasando por un mal momento".
Nunca le conociste un buen momento.
Lo usás de proyecto de rehabilitación.
Creés que con tu amor y tu paciencia infinita lo vas a cambiar.
Siempre queres ayudarlo.
Le pagás la cerveza mientras te cuenta lo mal que lo trata la vida y a vos en el fondo te encanta jugar a la salvadora.
Él solo te usa de terapeuta ad honorem cuando necesita.
Cuando finalmente se cure, se va a ir a coger con otra que no le recuerde su época de miseria.
2. El "Vemos qué pinta":
Creés que salís con un "Macho Alfa" seguro de el mismo porque se hace el misterioso. En realidad, es un inútil incapaz de organizar una puta cita un viernes a la noche.
Te habla a las 2 AM para decirte "estoy yendo".
Vos cancelaste todos tus planes bien temprano, te maquillaste y te vestiste como para ir a un casamiento y al final lo recibiste en tu cama desnuda porque te conformás con las sobras de su agenda.
Te trata como un Rappi de sexo, y vos encima lo tratas como un rey.
3. El Sommelier de Excusas:
"No busco nada serio", te lo dice de frente, pero se instala en tu casa todo el fin de semana, te come de la heladera, usa tu wifi y te exige exclusividad emocional si te ve hablando con otro.
Vos te ilusionas.
No tiene nada para ofrecerte.
En el fondo lo sabes. Pero pagas su compania.
Le estás dando todos los beneficios de un marido con el costo de mantenimiento de un indigente.
4. El Fantasma :
Justificás su intermitencia diciendo que es un "Chico Malo" que necesita su espacio. Que es asi. Que eso te atrae de él.
Falso. Te ignora dias enteros porque no le importás.
Tu chat empieza a tener olor a desesperación cuando pasa, justo lo que quiere.
Aparece un martes con un "jaja, colgué, mucho laburo". Vos lo esperas desde el sabado pasado.
Y en lugar de bloquearlo por faltarte el respeto, le contestás a los cinco minutos haciéndote la que no pasa nada.
5. El chico fueguito:
Te mira todas las historias a los tres segundos.
Te reacciona con fueguitos y le da like a tus fotos en bikini.
Pero nunca te invita.
Te tiene orbitando en su ego para sentirse deseado desde el sillón de su casa, sin gastar un solo peso. Tiene tu atencion total sin hacer nada.
6. El Falso Proveedor:
Leés manuales de cómo atraer al hombre "Proveedor" que prioriza la seguridad, pero financiás a un miserable.
Siempre se "olvidó la billetera", se "le bloqueó la tarjeta" o "la app del banco le anda mal" y no puede hacer una transferencia.
Empezás pagando un café para demostrar que sos una mina "independiente" y relajada terminás financiándole las vacaciones y el telo.
Te da terror exigirle que pague porque no querés parecer interesada.
Terminás siendo su Mercado Pago.
7. El que te manipula
Lo justificás diciendo que es un "Intelectual" súper analítico y lógico.
Poco sensible.
Mentira. Te provoca a propósito.
Te hace desplantes, te falta el respeto frente a otros, y cuando vos reaccionás y le mandás un testamento explicándole por qué te dolió su actitud, te dice "qué loca e intensa que sos".
Te castiga con la ley del hielo para que termines pidiéndole perdón por haberte enojado. Y vos minimizas todo, no es tan grave.
8. El deconstruido:
Leyó dos libros de psicología barata, va a terapia hace dos meses, le gusta lo mistico y ahora usa términos como "vínculo líquido", "ansiedad vincular" o "deconstrucción" para justificar que es un cagón.
Te usa de forro.
Te envuelve con discursos de responsabilidad afectiva para que aceptes migajas sin hacer berrinches y creas que tiene todo superado y la problematica sos vos. Como lo ves tan seguro de el, dudas de vos.
9. El "Casi Algo" Eterno:
Creés que es como un "Deportista", orientado a objetivos y logros, pero su único deporte es esquivar el compromiso con vos.
Llevan meses "conociéndose".
Ya le presentaste a tus amigas, le planchás las camisas, le lavas los calzones y te sabés los horarios de su vida de memoria.
Él te sigue presentando como "la amiga".
Le hacés la vida tan cómoda que no tiene ningún incentivo para blanquearte.
La salida de emergencia
El deseo masculino no se enciende cuando te volvés su maestra integradora o su prestamista.
El deseo se muere en el instante exacto en que te volvés la madre rogando atención.
Te tolera porque le salís baratísima.
Si te identificaste con uno (o con varios de estos), tu cabeza huele a abandono.
Tu mente sabe que sos adicta al desprecio, pero cuando te ataca la abstinencia a las 3 am, tu cuerpo no tiene memoria y le volvés a escribir igual.
MÍNIMA no es un cursito de amor propio para que sanemos juntas.
Es un quirófano.
Es el parche que tu sistema nervioso necesita a las 3 de la mañana cuando te da el ataque de ansiedad por ver su última conexión.
Si te gusta que te pisen, cerrá este artículo y seguí esperando el mensaje.
Si te da el estómago para dejar de ser ESA, la puerta de emergencia está abierta.